Descriptivas de Narrativas Urbanas

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Photo of Berlin Taken From Space Illustrates the East-West Divide
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Paseos Jane Jacobs 2013

 Coincidiendo aproximadamente con el aniversario del nacimiento de Jane Jacobs, dos ciudades de nuestro entorno con un gran interés por un nuevo urbanismo confirman que acogerán sus “paseos” este 2013, siete años después de la desaparición de la autora. 
 Se trata de una iniciativa global (Jane Jacobs Walk es la organización original, auspiciada por el Colegio de Arquitectura y Planeamiento de la Universidad de Utah) que, al igual que la homenajeada invitó a todo el mundo a que saliera fuera y mirara alrededor cómo funcionaba su propio barrio, su propia ciudad, así invita a caminar, observar y detectar problemas y soluciones de la ciudad, a pie de calle.
 Por un lado, en la siempre propositiva Barcelona tenemos un recorrido crítico por Poble Sec el próximo domingo, llamado “Jane’s Walk” y organizado por el colectivo Punt 6, responsables de la reedición en castellano de la obra de referencia de Jane Jacobs (su libro “Muerte y Vida de Grandes Ciudades”, en el que además hacen una introducción) y que además contará con la colaboración de Repensar Poble Sec, de la Asamblea de dicho barrio.
 Por otro lado, tenemos el evento “¿Dónde está Jane Jacobs?” en Buenos Aires, en el que Carolina Huffmann (Urbanismo Dos de la Universidad de Palermo) vuelve a organizar el próximo sábado una caminata charlando sobre el punto de vista de la homenajeada acerca de las ciudades: diseño de las manzanas, urbanismo sobre papel y diversidad de usos; y su influencia, no sólo en la economía, sino también en la socialización y seguridad de las calles:



 Recorrido Jane Jacobs Buenos Aires 2013: de Palermo hasta “El Galpón”, en Chacarita. Ver en Google Maps.

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Urbanismo de Riesgo

 En un reciente artículo, publicado a principios de este mes (¿Para qué sirve un espacio natural?) explicábamos algunos casos en los que la mano del hombre era responsable directa no de algunos desórdenes climáticos, sino de sus efectos como desastres naturales. Hablábamos del caso de Nueva Orleans con el huracán Katrina y reflexionábamos acerca de los recursos económicos que Estados Unidos empleaba para solucionar los inconvenientes que le creaban estos desórdenes.
 Bien, llegábamos a la conclusión entonces de que las víctimas de un cambio climático pertenecerán al “mundo en desarrollo”, puesto que no todas las economías estatales son tan ricas como la de Estados Unidos.

 Ampliando este cuadro hoy, en ese mundo en desarrollo tenemos lo que Raquel Rolnik denomina “Urbanismo de Riesgo” (el marcado por la inseguridad tanto del terreno, como de la construcción y de la condición jurídica): asentamientos precarios en terrenos frágiles o en áreas simplemente no urbanizables, como las laderas escarpadas o las vegas inundables.
 Sus pobladores se convertirán, por tanto, en posteriores víctimas de los desastres naturales provocados por desórdenes climáticos. Seguro que lo vemos de diferente manera si, en lugar de acogernos al futuro, nos remitimos a los casos de desgracias sucedidas en nuestro pasado reciente por permitir la construcción en zonas inundables.

 Por decirlo de otra forma, el problema que encaramos no es el de los desórdenes climáticos y su responsabilidad sino el de sus efectos como desastres naturales.

 En teoría, no puede existir una situación de desastre si ocurre un suceso natural extremo pero no afecta en ningún aspecto a una población. Estaríamos hablando pues, no tanto de riesgo de una amenaza natural, como de vulnerabilidad frente a ella. Así, es la combinación vulnerabilidad-amenaza la que determina la condición de desastre y no sólo la amenaza por sí misma.
 Aquí, os compartimos el texto de Vicente Sandoval (PhD Student at Development Planning Unit, University College London, para Plataforma Urbana) al respecto:
“La ubicación de la población, en relación a las diferentes amenazas naturales presentes en el territorio, es una de las variables más importantes al momento del desastre. Por ejemplo, durante el huracán Katrina en el 2005, en EEUU, el 70% de los barrios inundados correspondía al 90% de la población más vulnerable de la ciudad de New Orleans: gente con bajos ingresos. Sin embargo, la ubicación no es la única variable importante en la evaluación de la vulnerabilidad, otras son: la calidad del entorno construido, la provisión de infraestructura y servicios básicos, acceso a asistencia sanitaria, educación y seguridad, la posibilidad de asegurar los bienes, tener ahorros, y pertenecer a redes sociales y familiares que ayuden a absorber los impactos del desastre. Todas éstas variables que se cruzan con la ocurrencia de un evento natural extremo son determinantes para definir el nivel de riesgo en el que se vive o el nivel de desastre. Sin embargo, éstas poco tienen que ver con la naturaleza como tal, están más bien sujetas a factores sociales, económicos y políticos.” 
 En resumen, que la problemática de los desastres naturales no está causada por el suceso fenomenológico, sino por la situación de debilidad de una población que se ve en la necesidad de hacerle frente a dicho suceso.

 ¿Y por qué deberíamos prestar atención a ese Urbanismo de Riesgo?
 Lo explicaremos con unas cifras ofrecidas por Massimo Cacciari en su obra “La ciudad” (de la que disponemos de una reseña):
 En 1950 había 83 ciudades en el mundo con mas de 1.000.000 de habitantes y de ellas 50 se encontraban en los países industrializados. En la actualidad hay 300 ciudades con mas de 1.000.000 de habitantes y en su mayor parte se encuentran en los países pobres.En el año 2015 habrá 33 ciudades con una población superior a los 20.000.000 de habitantes y 27 de ellas se encontrarán en los países pobres. ¿Cómo estarán hechas? 
 Si extrapolamos a partir de la situación actual, sería demasiado fácil preverlo: vastísimas áreas arquitectónicamente indiferenciadas, rebosantes de funciones representativas, financieras y directivas, con apilamientos alrededor de áreas periféricas residenciales, “guetizadas” unas respecto de las otras, con zonas comerciales para masas y restos de producción manufacturera; todo conectado por “acontecimientos” ocasionales.
 Este conjunto es, a todas luces independiente de toda lógica urbanística y administrativa.

 Sin embargo, queda un resquicio para la esperanza:
 Por primera vez en su historia, Río de Janeiro procederá a nombrar las calles de algunas de sus favelas. La existencia en ellas de vías sin nombre es una situación que se arrastra desde hace décadas y que se explica, en parte, porque estos asentamientos ni siquiera existen en los mapas oficiales: un decreto de 1937 los reconoce como un “fenómeno transitorio”, a pesar de que hoy habitan en ellos más de dos millones de personas.
  Esta simple actuación urbanística quiere decir que esos habitantes serán reconocidos como ciudadanos, lo que no sólo tiene una importancia meramente nominativa, puesto que antes ni siquiera formaban parte de las estadísticas.

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Abr 7

Zonas urbanas económicamente fértiles

 Nunca se fíen del rigor de alguien que no considera al urbanismo como una ciencia.
 
 Como tantos otros (dada la trascendencia del asunto), uno de los pilares de la argumentación de Jane Jacobs era sacar al urbanismo del nicho de pseudociencia y convertirlo al menos en una técnica aplicada, basada en unos metodos científicos. 
 Esto pasa por observar; sobre todo observar los fenómenos urbanos y analizarlos crítica y fríamente, sin dejarse influir por los prejuicios predominantes sino únicamente apreciando los hechos.
 Y en su libro, que fue escrito en 1961, “Muerte y Vida de las Grandes Ciudades” nos presenta testimonios que aún hoy lastramos empíricamente sin solución, como éste:
(…) Los centros comerciales que sólo sirven usos primarios sufren estos problemas. Muchos están cerrados por la mañana y abiertos hasta altas horas de la noche. “-Tal como están la cosas -decía un ejecutivo citado en el New York Times- se puede disparar un cañonazo en cualquiera de estos centros comerciales a mediodía y no dar a nadie.”

 En este caso en concreto acerca de las designaciones comerciales, Jacobs (en 1961) pues, observaba la ineficiencia inherente a proporcionar un solo uso primario a un suelo y la señalaba como una de las razones del porqué hay tan pocos centros comerciales capaces de sostener otra cosa que no sean empresas estandarizadas y de servicio rápido.
 Ciertamente, un suelo será económicamente fértil si cualquier comercio prospera en él, y no únicamente si se trata de uno de grandes dimensiones (físicas, económicas o logísticas); en ese caso hablaríamos de entornos de alta exigencia.

 Quitándonos la venda de los ojos, podemos fácilmente observar que una calle económicamente eficaz es simplemente aquella en la que, pongas lo que pongas, sale adelante; lo demás tiene entonces un mayor o menor grado de ineficacia.
 Esto es lo que sucede en los buenos barrios comerciales, en donde cualquier inmueble vacío, por pequeño que sea es codiciado.

 ¿Y cómo se consigue abonar una calle para que sea económicamente fértil? Bueno, para eso es necesario contratar a los estudiosos de la ciudad como ciencia y no sólo como teoría, o dejarse aconsejar por los escritos de las grandes voces en la materia, como este caso.
 Porque se trata de un aspecto vital para la salud económica de las calles y distritos de una ciudad y, como consecuencia, para la ciudad en su conjunto.

 -Por eso, este libro no falta en nuestra Tienda de Libros de Urbanismo-
¡Un Recomendable!

Abr 2
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La malla ortogonal tiene un arma secreta: el chaflán

 La trama reticular es esa malla geométrica de calles ortogonales entre sí, dejando parcelas regulares en los espacios generados, y que se podría aplicar hasta el infinito sobre un territorio (y, de hecho, prácticamente tenemos ejemplos de ello, fenómeno que se conoce como sprawl o dispersión urbana), ya que no considera la necesidad de adaptarse o siquiera tener en cuenta la orografía o los elementos naturales para extenderse.


 Resulta ideal para el desarrollo de nuevos territorios, sobre todo porque facilita una rápida aplicación de la parcelación, urbanización y edificación, únicamente contando, como herramientas, con una regla o una cuerda. Por eso ha sido aplicada mayormente en la creación de nuevas ciudades, pero también a la hora de desarrollar nuevos barrios masivos con vocación de adherirse al núcleo urbano (lo que se conoce como Ensanches). Y, probablemente, el Ensanche más popular haya sido el de Barcelona.


 ¿Pero por qué la aplicación de una retícula uniforme en Barcelona ha producido una trama urbana rica y fértil, mientras que en Detroit (por ejemplo) ha supuesto un modelo de ciudad con raquitismo? El elemento diferenciador en la malla de Barcelona es el chaflán que ideó Cerdà para favorecer la circulación (y que, conscientemente o no, tiene la forma de ese escudo de la ciudad).


 La retícula está compuesta por una repetición regular de manzanas cuadradas con las esquinas recortadas, obteniendo de esta forma un espacio ideal para colocar soberbios comercios, accesos a viviendas o simplemente permitir el encuentro temporal y el desahogado fluir peatonal. No es, por tanto, un poder esotérico emanado de una configuración geométrica filosofal, es simplemente el lugar donde confluyen más personas. ¿Por qué no aprovecharlo?


 Desde aquí, tenemos bastantes ejemplos de revitalizaciones comerciales aplicando, en mayor o menor medida, este concepto de cruces achaflanados que actúan como “micro-plazas”, además del ensanche barcelonés: el barrio de Salamanca en Madrid y, por supuesto Palermo en Buenos Aires (el primero, acoge la conocida “milla de oro” y el segundo, una pléyade de las más largas y sostenidas revalorizaciones de precios de la ciudad).

La malla ortogonal tiene un arma secreta: el chaflán

 La trama reticular es esa malla geométrica de calles ortogonales entre sí, dejando parcelas regulares en los espacios generados, y que se podría aplicar hasta el infinito sobre un territorio (y, de hecho, prácticamente tenemos ejemplos de ello, fenómeno que se conoce como sprawl o dispersión urbana), ya que no considera la necesidad de adaptarse o siquiera tener en cuenta la orografía o los elementos naturales para extenderse.

 Resulta ideal para el desarrollo de nuevos territorios, sobre todo porque facilita una rápida aplicación de la parcelación, urbanización y edificación, únicamente contando, como herramientas, con una regla o una cuerda. Por eso ha sido aplicada mayormente en la creación de nuevas ciudades, pero también a la hora de desarrollar nuevos barrios masivos con vocación de adherirse al núcleo urbano (lo que se conoce como Ensanches). Y, probablemente, el Ensanche más popular haya sido el de Barcelona.

 ¿Pero por qué la aplicación de una retícula uniforme en Barcelona ha producido una trama urbana rica y fértil, mientras que en Detroit (por ejemplo) ha supuesto un modelo de ciudad con raquitismo? El elemento diferenciador en la malla de Barcelona es el chaflán que ideó Cerdà para favorecer la circulación (y que, conscientemente o no, tiene la forma de ese escudo de la ciudad).

 La retícula está compuesta por una repetición regular de manzanas cuadradas con las esquinas recortadas, obteniendo de esta forma un espacio ideal para colocar soberbios comercios, accesos a viviendas o simplemente permitir el encuentro temporal y el desahogado fluir peatonal. No es, por tanto, un poder esotérico emanado de una configuración geométrica filosofal, es simplemente el lugar donde confluyen más personas. ¿Por qué no aprovecharlo?

 Desde aquí, tenemos bastantes ejemplos de revitalizaciones comerciales aplicando, en mayor o menor medida, este concepto de cruces achaflanados que actúan como “micro-plazas”, además del ensanche barcelonés: el barrio de Salamanca en Madrid y, por supuesto Palermo en Buenos Aires (el primero, acoge la conocida “milla de oro” y el segundo, una pléyade de las más largas y sostenidas revalorizaciones de precios de la ciudad).

        Click en la foto para leer el artículo completo.

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Luz Nas Vielas

 Documentário que contém o inspirador trabalho do grupo Boa Mistura entre favelas Brasilândia, São Paulo:


 Não sendo construtiva, é uma intervençao urbana (favelas são fatos urbanos que, até recentemente, não houve vontade de ser incluídos na lógica da cidade) no espaço público (idem) de poesia e potencial inimaginável. Recomendamos assistir ao documentário para apreciar-la e entender-la melhor.
Boa Mistura

 Finalmente, o grupo -quem se descreve como “graffiti rockers”- trabalhou com estes cinco conceitos, tomado do documentário em si. Em vista das imagens deve perguntar “Graffiti:? Inimigo ou amigo da cidade”.

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Luz Nas Vielas

 Documental que recoge el inspirador trabajo del grupo Boa Mistura entre las favelas de Brasilândia, en São Paulo:


 Aun siendo no constructiva, se trata de una intervención urbana (las favelas son hechos urbanos aunque, hasta hace poco no haya habido voluntad de incluirlas en la lógica de la ciudad) sobre el espacio público (ídem, vielas son esos callejones resultados del espacio entre construcciones) de una poesía y un potencial inimaginado. Recomendable ver el documental para apreciarla y comprenderla mejor.
Boa Mistura

Para finalizar, los cinco conceptos con los que ha trabajado el grupo -que se califica a sí mismo como “graffiti rockers”-, extraídos del propio documental. A la vista de las imágenes deberíamos preguntarnos “Graffiti: ¿Enemigo o aliado de la ciudad?”.

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Acapulco violento.
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Acapulco violento.

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Feb 4

2ª Sesión Ciclo de Conferencias Revisión PG Madrid con Polémica

 
 A pesar de que se llevó a cabo el pasado 29 de noviembre, finalmente se ha puesto en circulación el vídeo de la segunda sesión del Ciclo de Conferencias “La Revisión del Plan General: ¿Una oportunidad para participar en el futuro de Madrid?”, que llevaba el sugerente título de “¿Cómo va a mejorar el medio ambiente urbano?”.

 De ella, podemos extraer una serie de reseñas, además del cierto ambiente de descontento en materia medioambiental de la ciudad: 

Reseñas

 En el aspecto técnico propositivo, reseñar el diagnóstico de la situación actual de la ciudad como herencia del anterior PG-97 (del que se destacó que, aproximadamente el 21% del suelo lo cubrían infraestructuras estructurantes), que podía resumirse en unas fuertes dependencias energética (97,4% de energía importada, de la que una minúscula cantidad está basada en fuentes renovables) así como del automóvil privado; esto último nada sorprendente si consideramos el inherente carácter de metrópolis que Madrid tiene, cuya manifestación es la aparición de la llamada “población flotante”.

 Con el fin de poder obtener un diagnóstico de algunas situaciones de la ciudad en tiempo real, como ya describimos anteriormente aquí, el equipo responsable de la redacción del nuevo Plan General ha propuesto implantar un novedoso sistema de indicadores, que fue introducido en la sesión bajo la frase: “Ahora mismo, todo lo que no se puede medir, no existe”.

 Estos indicadores, en materia medioambiental, reflejan los objetivos que pretende alcanzar el Ayuntamiento desde las actuaciones urbanísticas con el fin de generar una ciudad sostenible: compacidad (densidad de viviendas), complejidad (mezcla de usos), eficiencia (uso de recursos) y cohesión social (distribución de beneficios económicos).
 Algunos de estos indicadores son el número de viviendas por hectárea, la edificabilidad, el porcentaje de lo edificado dedicado a actividad económica, la superficie peatonal, el porcentaje de población con acceso a distintos tipos de espacios libres (en función de una jerarquía de los mismos no basada en su tamaño sino en los usos destinados y su radio de influencia) a menos de 300 m. Indicador este último cuyo valor óptimo estaría próximo al 100% de la población y, ya se comentó en la sesión, que se encontraba lejos de ese valor; aunque, claro, se trata de un valor óptimo media de toda la ciudad, cuando lo importante es barrio a barrio.
 Sin embargo, también se reconoció por parte de la representante del Ayuntamiento de la Revisión del PG, Silvia Villacañas Beades, que los valores obtenidos de esos indicadores concretos resultaban mejores en la periferia que en la vieja Almendra Central.

 Esto no nos dice exactamente cómo funciona la ciudad, sino que los distintos indicadores intentan caracterizar las posibles problemáticas que puede estar sufriendo la ciudad.
 Es por ello que, además de los presentados por el Ayuntamiento, se propusieron algunos otros muy útiles como la edificabilidad remanente (la proyectada pero todavía no ejecutada), el número de viviendas vacias o terrenos industriales parcelados pero no desarrollados, valores bastante altos en algunos puntos de la capital. Incluso, apuntamos que sería bastante interesante un indicador de la autosuficiencia de Madrid (sobre todo energética, aunque no descartamos otros recursos elementales), o como objetivo de una serie de indicadores.

 En cuanto a lo que se plantea para mejorar la situación del medioambiente (incidimos una vez más que desde las actuaciones urbanísticas), básicamente se habló de las líneas propositivas generales del anterior Proyecto Madrid Centro (como las supermanzanas, la regeneración del núcleo urbano consolidado o una red de espacios libres, que ya analizamos de forma concreta aquí) que, de momento están en fase de planteamiento y estudio y no se ve aún materializada por ninguna propuesta de actuación concreta.
 No se mencionó la posibilidad de un sistema de compensación por emisiones en la actividad urbanística o de la introducción de la bicicleta en los proyectos para ayudar a reducir la contaminación aérea.
 Tampoco se describieron las novedades de la Revisión del PG en cuanto al uso de espacios libres dentro de una parcela privada o en cuanto al nuevo uso dotacional extensivo, al respecto del cual, uno de los ponentes preguntó: “¿Cuántas universidades tienen pensado hacerse? Porque entonces lo que se harán son campos de golf”. Recordemos (pues ya veíamos su definición anyteriormente aquí) que este nuevo uso creado acoge las figuras de amplios recintos dotacionales como universidades, cementerios y campos de golf.

 Se trata de Rafael Córdoba Hernández, de Ecologistas en Acción, que aprovechó su oportunidad para extraer, suponemos que con el fin de corregirlos y hacer reflexionar, algunos de los errores del futuro PG. Entre ellos, la ausencia de consideración de la congestión de la movilidad en la ciudad o del carácter de metrópolis de ésta. Asímismo, comentó que el modelo de participación ciudadana no era real o efectivo si la gente de a pie (que se pasa todo el dia trabajando para intentar salir adelante) lo desconocía, no podía acceder fácilmente a las propuestas o no se había podido expresar en foros significativos. Llamó la atención sobre el momento tan particular de la publicación del documento de preavance del PG (agosto), que sin embargo tenía como objetivo ser lo más participativo posible.
 Con respecto a eso, cuestionó la formación y el resultado de las mesas de participación, cuyas propuestas concretas llegaban a enfrentarse con los supuestos objetivos que propugnaba el Documento del PG. Lo que podía agravar el problema ya conocido como “Madrid: ciudad esquizofrénica”, que hace lo contrario de lo que propugna (por ejemplo, en la sesión se comenta que se inventó el modelo expansivo, desarrollista y todo-constructivo con el fin de bajar el precio de la vivienda, y unos años más tarde nos encontramos con unos precios astronómicamente elevados). 

Ambiente de descontento

 Pero es cuando se roza el espinoso tema de los PAUs (sólo recordar las sentencias del Tribunal Supremo que consideraban ilegal el proceso de aprobación de algunos, y que ya explicamos hace un tiempo en este artículo) cuando surgen las trabas, las matizaciones y las amonestaciones (58’15” del vídeo).

 De ellos, se reconoció que adolecían de que, al desarrollarse a traves de Planes Parciales, no podia exigírseles más que el respeto a las figuras de protección existentes (vías pecuarias o LIC/ZEPAS), en tanto el propio PG-97 ya contemplaba su desarrollo al máximo.

 Entonces -se pregunta Rafael Córdoba- si una parte importante de lo que, de un tiempo a esta parte se ha hecho urbanísticamente en la ciudad, se ha realizado fuera de un planeamiento general y, por tanto, no sujeto a todas esas grandes palabras que contempla el PG como sostenibilidad o protección medioambiental, ¿es verdaderamente necesario un documento para “ordenar Madrid”, en tanto, cuando es menester, se hace una modificacion puntual del actual para hacer lo que sea preciso? ¿Es esto justificable cuando sólo se ha ejecutado el 30% previsto de los PAUs (y el 80% de las zonas verdes previstas por el PG), cuando actualmente ya existen viviendas vacias y terrenos industriales parcelados pero no desarrollados?


 Como se ve (y cualquiera puede apreciar sin necesidad de asistir a estos enfrentamientos), es insoslayablemente el medioambiente de la ciudad de Madrid un tema bastante polémico, que toca a la gente muy de cerca y en el que, sin embargo no se aprecian por parte del Ayuntamiento apuestas por hechos concretos.
A TOOL TO HELP YOUR CITY LEAVES OUT CRISIS

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(Fuente: descriptivasnarrativasurbanas.blogspot.com.es)